Mandarino

Habilitado: 
Si
Tipo de cultivo: 
Frutales

Cítricos

El cultivo del Mandarino (Citrus reticulata) en Argentina

Origen:

Los cítricos son originarios del sudeste asiático, entre 0 y 30 grados de latitud norte, en una vasta área ocupada por el sud y sudoeste de China, India, Myanmar, Tailandia, Filipinas, Borneo, Sumatra, etc. Es allí donde se han encontrado la mayor cantidad de especies cítricas e innumerable cantidad de especies afines.

En estas latitudes, con altas temperaturas en las zonas bajas, pero templadas a templado-frías en las colinas adyacentes a los Montes Himalaya, límite entre China e India, surgieron especies e híbridos naturales, muchos de ellos conocidos en la actualidad.
El naranjo dulce (Citrus sinensis), según se cree, es originario del área subtropical del sudeste de China.

En la actualidad, el cultivo de los cítricos se extiende por todo el mundo, pero en realidad se centraliza en dos franjas latitudinales bien definidas. En el Hemisferio Norte, desde los 41º hasta los 16º y en el Hemisferio Sur, entre los 11º y los 35º.

En la Argentina, la producción se centra en el Noroeste, en la zona de la Mesopotamia y en la provincia de Buenos Aires. Dentro de la fruticultura nacional, los cítricos ocupan el primer lugar en volumen de producción. La Argentina se ubica actualmente como el séptimo productor mundial de cítricos de acuerdo a las estadísticas publicadas por la Federación Argentina del Citrus (Federcitrus. 2008/2009).

La actividad citrícola nacional, desde 1990, ha experimentado una franca expansión con un incremento significativo de producción. Actualmente en el país se cultivan con cítricos aproximadamente 140.000 hectáreas, existen más de 400 plantas de selección y empaque y 19 plantas industriales.
La citricultura genera alrededor de 150.000 puestos de trabajo y su importancia socioeconómica es muy relevante en varias provincias del NOA y del Litoral.

Descripción taxonómica

Los cítricos pertenecen al orden Geraniales, suborden Geraninas, familia Rutáceas y subfamilia Aurantioideas. Dentro de esta subfamilia existen más de 30 géneros, de los cuales los más importantes, ya sea por la comercialización de sus frutos como por su empleo como material de propagación son: Citrus, Fortunella y Poncirus. Dentro del Género Citrus las especies de mayor valor frutícola en nuestro país son C. limon (limón), C. sinensis (naranja dulce), C. reticulata (mandarina) y C.  paradisi (pomelo).

Reino: Vegetal
  División: Espermatófitas
     Subdivisión: Angiospermas
       Clase: Dicotiledóneas
         Orden: Geraniales
           Suborden: Geraninas
             Familia: Rutáceas
               Subfamilia: Aurantioideas
                 Género: Citrus

De acuerdo a la clasificación botánica sugerida por Hodgson, los mandarinos se agrupan en las siguientes especies:

Citrus reticulata
Citrus unshiu
Citrus nobilis
Citrus deliciosa
Citrus clementina
Citrus reshni
Citrus sunki
                    
Nombre vulgar: “mandarino”

Descripción morfológica

El cítrico es una planta perenne, que puede vivir alrededor de 100 años o más en su hábitat natural. Una planta cítrica cultivada no tiene una identidad genética única como la salvaje, al estar constituida por una copa y un pie que, generalmente, corresponden a distintas especies, y por ello, poseen tejidos con cierto grado de incompatibilidad genética. En estas condiciones diferenciales, el medio ambiente en el cual es plantada puede ser adverso; por lo que el cultivo es rentable hasta los 20 ó 30 años de vida, siempre que su manejo sea el correcto.

Son arbustos y árboles más o menos desarrollados, que presentan hojas verdes brillantes, flores con perfume característico, tronco robusto y ramas principales engrosadas, bien distribuidas. Mantienen, en general, una forma esférica o elíptica, pero en ciertas especies puede manifestarse como ovoide;  esto depende del portainjerto y de las condiciones ecológicas, especialmente suelo y clima.

- Sistema radical:
los cítricos poseen sólo dos o tres raíces en profundidad, que pueden llegar a dos o más metros, cuya función es solamente de anclaje, no exploratoria.
El resto del sistema radical se dispone hacia la periferia de la planta y está constituido por raíces gruesas bien distribuidas, de las cuales se desprenden, en forma de red, manojos de raicillas exploratorias capaces de absorber del suelo el agua y las sales disueltas.
Prácticamente desde muy pocos centímetros de la superficie hasta aproximadamente 60 centímetros de profundidad, se distribuye el 80 % de las raicillas.
Todo este sistema radical pertenece al portainjerto sobre el que se ha injertado la variedad comercial que se espera cosechar. De las características del suelo y de otros factores ecológicos dependerá la elección del pie, el cual no sólo debe ser tolerante a las condiciones edafoclimáticas, sino también debe mantener una excelente afinidad de tejidos con la copa que se le injertará.

-Ramas:
forman el armazón de la planta. Su formación y distribución varían según se trate de una planta originada directamente de semilla, o de otra obtenida de vivero, injertada sobre un pie, y llevada finalmente al campo.
En el caso de una planta proveniente de semilla se forma un tronco bien desarrollado en altura con muchas espinas (por ser un carácter juvenil); las ramas, espinosas y poco vigorosas, se disponen helicoidalmente sobre el tronco y a distinta altura. Se observa, en definitiva, una planta muy alta y poco vigorosa.
Las plantas obtenidas en vivero reciben un manejo especial. El portainjerto o pie es injertado a 15-20 cm. del suelo, cuando el vástago principal se desarrolla es cortado a 60 cm. del suelo, y aparecerán a los pocos días brotes laterales que van a constituir la futura copa del árbol. De esta manera una planta injertada queda formada por un tronco bajo con dos o tres ramas principales que se dejan luego de la primera poda de formación.

-Hojas:
los géneros Citrus y Fortunella poseen hojas persistentes y simples, que pueden o no presentar pecíolos alados;  el género Poncirus (de importancia como portainjerto) posee hojas caducas, compuestas (trifolioladas) con pecíolos alados.
Las hojas del mandarino poseen nervación reticulada, con alas rudimentarias pequeñas.

-Flores:
denominadas comúnmente azahares, varían en tamaño de acuerdo a la especie. Generalmente son blancas; muy atractivas con aroma agradable, muy característico, que las diferencia de las otras especies. La floración comienza antes de la primavera y dura de 15 a 30 días.
Principalmente están agrupadas en racimos en la axila de las hojas y en ramas del año anterior. También hay flores solitarias en las ramitas de un año. 
Normalmente son hermafroditas, presentan autofecundación y también puede ocurrir fecundación cruzada a través del transporte de polen por los insectos. 

-Fruto:
el fruto de los cítricos recibe el nombre de hesperidio. Es una baya policarpelar, formada por tres secciones:
    Cáscara o corteza:
a)    Epicarpo, denominado también flavedo, es la epidermis externa y coloreada del fruto. Aquí se ubican pigmentos y glándulas de aceites esenciales.
b)    Mesocarpo, parenquimático, de constitución esponjosa, denominado también albedo por ser blanco, y que esta íntimamente unido al flavedo.
     Endocarpo: de consistencia membranosa, constituye toda la masa de pulpa carnosa comestible. En ella encontramos distintas porciones o mericarpos llamados comúnmente “gajos”. Cada gajo corresponde a un carpelo y está rodeado por una membrana carpelar. En su interior encontramos las vesículas formadas por células de paredes finas, llenas de jugo, y las semillas.
En el mandarino, los frutos son de tamaño mediano a pequeño y comprimidos en los polos, de agradable sabor y, en algunas variedades, muy fáciles de pelar (corteza no adherida). Existen variedades muy semilladas y otras que, por ser partenocárpicas, no tienen semillas. Tanto la presencia corteza no adherida como la escasez o ausencia de semillas son rasgos muy atractivos para el consumidor.
 
Portainjentos:
las plantas cítricas son propagadas en forma asexual a través de injertos y no a través de semillas, ya se trate de explotaciones comerciales o con otros fines. La variedad de interés es injertada sobre un pie o portainjerto. En consecuencia la planta estará constituida por dos partes: la copa y el pie. Por lo general, la especie injertada es distinta de la del portainjerto, el cual es seleccionado en función de diversos factores ecológicos como ser suelo, clima y enfermedades. También es un factor fundamental a considerar, al elegir el portainjerto, su compatibilidad con la variedad injertada.
El pie influye sobre la copa, con sus cualidades, ya sean favorables o desfavorables e induce cambios en su crecimiento y desarrollo: tamaño de planta, fruta, precocidad de producción, época de maduración, peso de la fruta, coloración y jugo, tenor de azúcar y ácido en la fruta, permanencia en la planta, conservación de la fruta post cosecha, tolerancia a salinidad, resistencia a sequía y/o frío, resistencia o tolerancia a plagas, etc.

Ventajas de la injertación:
-Acelera la entrada en producción
-Se consigue homogeneidad en el material genético de la plantación en cuanto a producción, calidad de fruta, maduración, etc.
-Permite la elección de un pie que se adecue a las condiciones de clima, suelo, enfermedades, etc.

Variedades comerciales

Dentro de las mandarinas existen tres grupos básicos bien definidos: Clementinas, Satsumas e híbridos (si bien no son variedades, ya que son híbridos, se los comercializa como tales).

Clementinas (Citrus clementina hort. Ex Tanaka)

Dentro de las Clementinas existe un gran número de variedades. En general son muy productivas y poseen frutas de tamaño chico a mediano. No poseen semillas, presentan muy buen color, son jugosas y de buen sabor. Las principales variedades del grupo de las Clementinas son las siguientes:

Clementina fina
Variedad de maduración temprana. Muy productiva, con frutos de tamaño pequeño, sin semillas, con mucho jugo y de excelente calidad organoléptica.

Clemenules
Variedad de maduración temprana. Muy productiva, más tardía y las frutas son grandes, no posee semillas, con mucho jugo y de buena calidad.

Hernandina
Variedad muy parecida a la Fina, sus frutas no poseen semillas y madura unas semanas más tarde que ésta y la cáscara alcanza color dos meses más tarde aproximadamente.

Marisol
Variedad muy parecida a la Oroval, pero madura más temprano que ésta.

Nour
Es una variedad con frutas de tamaño mediano, mayor que la de Clementina Fina, presenta maduración intermedia, el color del fruto es anaranjado rojizo, posee buena cantidad y calidad de jugo y tiene muy pocas o ninguna semilla.

Satsumas
(Citrus unshiu)
Dentro del grupo de las Satsumas existe un importante número de variedades. En general son de maduración temprana, productivas, de buen tamaño y color, sin semillas y sabor algo insípido (por su baja acidez).  Entre éstas, las de mayor interés son las siguientes:

Clausellina
Variedad de maduraciones tempranas y productivas, con frutos de buen tamaño y color, sin semillas, jugosas.

Okitsu
Variedad de maduración muy temprana y altamente productiva, frutas de buen tamaño, sin semillas y  jugosas.

Híbridos de mandarinas

Ellendale (Tangor: naranjo x mandarino)
Hibrido de maduración intermedia. Frutas de tamaño mediano a grande, con muy pocas semillas, de buen color.

Encore (King x Willowleaf)
Híbrido de maduración tardía. Las frutas son de tamaño mediano, la corteza posee manchas características, con semillas, de pulpa tierna, jugosa y dulce.

Fortuna (Clementina x Dancy)
Híbrido de maduración tardía y con buena producción. Los frutos son de tamaño mediano, tienen pocas semillas, de buen color y piel fina, son jugosos, con un nivel de acidez alto.

Murcott (Tangor: naranjo x mandarino)
Híbrido de maduración tardía y productivo. Los frutos son de tamaño mediano, consistentes, con muchas semillas, de cáscara  adherida, con buen color, muy jugosos y dulces.

Nova (Clementina x Orlando)
Híbrido de maduración temprana, muy productivo, con frutos de tamaño mediano a grande y pocas semillas, muy buen color y jugosos.

Ortanique (Tangor: naranjo x mandarino)
Híbrido de maduración tardía, con buena producción, frutos de tamaño mediano a grande, posee semillas, la corteza es consistente y adherida, posee una elevada cantidad de aceites esenciales. Los frutos poseen buen color y son jugosos.

Malvasio (Tangor: naranjo x mandarino)
Es un híbrido de maduración tardía. Es productiva, con frutas de tamaño mediano, de color anaranjado, con semillas y corteza adherida.

Otras Mandarinas

Común o criolla (C. deliciosa)
Variedad de maduración intermedia. Las frutas son de tamaño mediano, de color amarillo anaranjado, poseen semillas.

Dancy (C. reticulata Blanco)
Variedad de maduración intermedia. Es productiva, con frutas de color anaranjado rojizo intenso, con semillas.

Requerimientos climáticos:

Temperatura: las bajas temperaturas limitan el cultivo de los cítricos. El período de heladas es crítico, ya que son plantas muy susceptibles a temperaturas bajo cero, por lo que se debe considerar su frecuencia, intensidad y duración. Éstas afectan frutos en maduración, brotes y hojas jóvenes y, en casos severos, pueden provocar la muerte de la planta.
Los cítricos requieren una elevada amplitud térmica durante la maduración de los frutos para obtener una buena pigmentación. Respecto a la cantidad de jugo, en climas más cálidos la cantidad de jugo es mayor que en climas más fríos; así mismo, las altas temperaturas generalmente provocan un descenso de la acidez.

Precipitaciones:
el agua es un factor importante para el desarrollo de los cítricos, tanto en cantidad como en calidad. Se estima que el requerimiento hídrico anual es de alrededor de 1200 mm. y es esencial que exista una buena distribución del agua con un adecuado aporte en los momentos de mayores requerimientos fisiológicos. Para lograr esto en muchas regiones del país es necesario suplementar las precipitaciones con riego.

Vientos:
si bien no son limitantes, tienen importancia por la acción que ejercen sobre los frutos al producir heridas por rozaduras, efecto conocido como “rameado”. Esto causa una depreciación comercial de los frutos y son vía de ingreso de enfermedades y ataque de patógenos que bajan, aún más, la calidad del producto.
Es conveniente el uso de cortinas rompevientos para disminuir el efecto del rameado y evitar la difusión de enfermedades como cancrosis.

Requerimientos edáficos

En general los suelos profundos, bien drenados, francos a franco arenosos son los más adecuados para el cultivo de los cítricos, ya que estos son muy exigentes en oxígeno a nivel radicular.
Los suelos arcillosos o limo arcillosos no son adecuados ya que provocan asfixia radicular al poseer una mala aireación, infiltración y drenaje. Por otro lado, suelos sueltos como los de textura arenosa, poseen problemas por excesiva percolación; esto dificulta los riegos, los que deben aplicarse con mayor frecuencia y menor cantidad de agua por aplicación.

Estadísticas de producción y comercialización

Áreas cultivadas

La actividad citrícola de la Argentina se desarrolla principalmente en regiones bien definidas:

  • Región NEA: La Región NEA comprende la Región Mesopotámica que abarca las provincias de Entre Ríos, Corrientes, Misiones.
  • Región NOA: Está integrada por las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán y Catamarca.
  • Nordeste de la Provincia de Buenos Aires: Se ubica en los Partidos de San Pedro, Baradero, San Nicolás, Zárate y Ramallo.
  • Región Norte: Abarca zonas puntuales de las provincias de Formosa y Chaco.

Las regiones NEA, NOA y Nordeste de Buenos Aires concentran casi el 99 % de la producción de la República Argentina, un 62,7 % corresponde a la región del NOA y un 36,2 % al NEA y Nordeste de Buenos Aires.
La producción de cítricos por especies y región muestra una marcada especialización regional; así se observa que la región NOA aporta el 96 % del limón y el 79 % de pomelos producidos en el país, mientras que la Región NEA y Norte de Buenos Aries participa con el 71 % del total de naranjas y con el 89 % de mandarinas.

Mapa Nº 1: Zonas productoras de Mandarina


Cuadro Nº 1: Distribución de la superficie plantada de cítricos en Argentina, en hectáreas - Año 2009(1)

Fuente: INTA – Informes regionales 2009. Citado en “La Actividad Citrícola Argentina 2010”. Federcitrus.
*(Partidos: San Pedro, San Nicolás, Ramallo y Baradero).
**AFINOA (Asociación Fitosanitaria del NOA).
***Los valores de Limón y Pomelo corresponden a la temporada 2008.
(1) Resta contabilizar superficies significativamente menores a las citadas, en provincias no mencionadas en el cuadro.               

  • Región NEA

En esta región se halla implantada algo más del 54 % de la superficie total del país, en tanto que la producción regional está alrededor del 35 % del total nacional. Las especies más representativas son las naranjas y las mandarinas.

Corrientes: la citricultura correntina se ubica en dos regiones, el noroeste o del Litoral del Paraná y el sudeste. La primera abarca los Departamentos de Bella Vista, Saladas, Concepción, Mburucuyá, General Paz, San Miguel, Ituzaingó, San Roque y Lavalle; mientras que la segunda región comprende el Departamento de Monte Caseros. La superficie estimada para la citricultura correntina es de unas 21 900 hectáreas con una producción de 220 000 toneladas de las cuales el 59% corresponde a naranja y el 23% a mandarina. En naranja, las variedades más difundidas son Delta Seedless, Valencia Late, Salustiana y Valencia temprana.
 
Entre Ríos: la producción de cítricos está localizada sobre la costa del Río Uruguay en los Departamentos de Concordia, Federación y en el norte del de Colón. Esta provincia es la principal productora nacional de naranjas y mandarinas las cuales participan con un 63 % y un 34 % de la producción provincial respectivamente. El área plantada es de 41 735 ha.
En Entre Ríos predominan las plantaciones de mandarina (47,5%) y naranja (48%) casi en partes iguales. El pomelo (2%) y el limón (2,5%) tienen una participación poco significativa.

Misiones:
el cultivo de cítricos se sitúa en numerosas zonas de la provincia, no obstante se concentra en los Departamentos de San Ignacio, Libertador General San Martín, Montecarlo y El Dorado; también existen montes en producción en Cainguás, Apóstoles, General Belgrano, Guaraní, Leandro N. Alem, Oberá y San Javier. La provincia cuenta con 8746 ha que producen unas 68 445 t de cítricos.
Se destacan las mandarinas con una superficie plantada de 3990 ha, seguida por las naranjas con 2800 ha aproximadamente.

  • Región NOA:

La región NOA está integrada por las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán y Catamarca, ubicándose entre los paralelos 22º y 29º de latitud Sur y entre los meridianos 65º y 68º de longitud Oeste.
La zona citrícola del NOA se encuentra ubicada en los faldeos orientales de las Sierras Pampeanas, cuyos cordones principales que corren de Norte a Sur, la limitan por el Oeste y al mismo tiempo, la separan de los territorios ubicados al occidente. Hacia el Este de la zona citrícola existe una amplia zona de monte natural xerófito con una longitud no menor de 500 km la cual actúa como barrera natural para el ingreso de plagas y enfermedades.
Esta región representa el 42 % del total de la superficie implantada en el país y en ella se obtiene, como se mencionó antes, aproximadamente el 63 % de la producción nacional de cítricos. El limón y la naranja son sus principales especies.

Salta: la producción se concentra fundamentalmente en el departamento de Orán, seguido por el departamento de Anta y, en menor medida, General José San Martín, Metán y Güemes. La superficie plantada es de 9942 ha. La principal especie es el pomelo, seguido por la naranja.

Tucumán:
la actividad se localiza en una franja central orientada de Sur a Norte que abarca los departamentos de La Cocha, Alberdi, Río Chico, Chicligasta, Monteros, Famaillá, Lules, Burruyacú, Yerba Buena, Cruz Alta y Tafí Viejo. Esta provincia cuenta con 36540 ha plantadas con cítricos y con una producción total de 1256500 t.  El limón encabeza el ranking de producción, seguido por el naranjo, el mandarino y el pomelo.

Jujuy:
las plantaciones se ubican en los departamentos de San Antonio, San Pedro, Santa Bárbara, Ledesma, Palpalá y El Carmen, donde la naranja y el limón son las principales producciones. La superficie plantada con cítricos es de 7750 ha. La producción se aproxima a las 189100 t.

Catamarca: presenta dos zonas productoras de cítricos; una, el Valle Central de Catamarca, que abarca los Departamentos de Fray Mamerto Esquiú, Valle Viejo, Capayán y Capital; la otra se encuentra en la localidad de Alijilán del Departamento de Santa Rosa. Sobre una superficie plantada de 1870 ha, esta provincia produce 9500 t de frutas cítricas, principalmente naranja y mandarina.

  • Región Nordeste de Buenos Aires

Buenos Aires: se sitúa en el nordeste de la Provincia de Buenos Aires y comprende los Partidos de San Pedro, Baradero, San Nicolás, Zárate y Ramallo. La superficie plantada con cítricos es de unas 3200 ha. Su producción es de aproximadamente 27000 t y su principal cultivo cítrico es la naranja.

  • Región Norte:

Formosa: el área citrícola se ubica en los Departamentos de Pilagás, Pilcomayo, Patiño, Laishí, Pirané y Formosa.

Chaco: en esta provincia las plantaciones se encuentran principalmente en los Departamentos de Libertador General San Martín, Bermejo, General Donovan, 9 de Julio, Presidencia de la Plaza, Quitilipi, 25 de Mayo y Comandante Fontana. 

En esta región, el cultivo de pomelo es el de mejor adaptación: se obtiene excelente calidad de fruta en cuanto a sus condiciones externas e internas. La superficie destinada al cultivo de los cítricos es de aproximadamente 2000 ha, con cerca de 1350 ha destinadas a pomelo y una producción de aproximadamente 30250 t para este cultivo

Volúmenes producidos

Cuadro Nº 2: Producción de cítricos en Argentina (por provincias y especies en toneladas) – Año 2009

Fuente: INTA – Informes regionales 2009. AFINOA. Citados en “La Actividad Citrícola Argentina 2009”. Federcitrus.
* 2008
**CAPROEM (Cámara de Productores y Empacadores del  Norte de la Provincia de Buenos Aires).

Volúmenes exportados y principales destinos:

Gráfico Nº 1: Volúmenes de Exportación de Cítricos

Fuente: Coordinación de Estadísticas de Comercio Exterior – DNICA – SENASA.

Gráfico Nº 2: Destinos de Exportación de Mandarina

Fuente: Coordinación de Estadísticas de Comercio Exterior – DNICA – SENASA.

Gráfico Nº 3: Exportaciones de Mandarina por Provincia

Fuente: Coordinación de Estadísticas de Comercio Exterior – DNICA – SENASA.

Bibliografía:

  • Anderson C.M., Banfi G., Beñatena H.N., Casafus C.M., Costa N.B., Danos E., et al. 1996. Manual para Productores de Naranja y Mandarina de la Región del Río Uruguay. Diversificación Productiva. Manual Serie A Nº2. Secretaría de Agricultura Pesca y Alimentación. Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria. ISBN 950-9853-72-0.
  • Palacios J. 2005. Citricultura. Tucumán. Argentina. ISBN 987-43-8326-7
  • Federación Argentina del Citrus. 2010. La Actividad Citrícola Argentina. Consultado: 24/08/2010. Disponible en: http://www.federcitrus.org.ar/actividad-citricola-2010.pdf.
  • Citrus Variety Collection. College of Natural and Agricultural Sciences. University of California Riverside. Consultado: 20/08/2010. Disponible en: http://www.citrusvariety.ucr.edu/index.html.