Soja

Habilitado: 
Si
Tipo de cultivo: 
Oleaginosos

El cultivo de la Soja (Glycine max L.) en Argentina

Origen

La soja, Glycine max (L.) Merrill, es una especie de origen asiático; muchos autores coinciden en que podría ser nativa del norte y centro de China. Hacia el año 3000 a. C., los chinos ya consideraban a la soja como una de las cinco semillas sagradas, puesto que se trata de unos de los alimentos fuertes de los pueblos del oriente.
De China se diseminó a Corea y Japón en distintas épocas (200 AC, el siglo III AC y los siglos VI y VIII). Asimismo, de China paso a Indonesia y Polinesia. A través de las Islas Molucas llegó a Indostán, Ceilán (hoy Sri Lanka), Palestina y África del Norte. Aunque los europeos se enteraron de la existencia de la soja en 1712, las primeras semillas cultivadas Europa provenían de China y su siembra se realizó en el “Jardin des Plantes” de París en 1740.
Para el final del siglo XIX, el cultivo de soja por Europa no tuvo mucho éxito, probablemente por problemas de manejo y pobres condiciones climáticas. Esto determinó que su producción estuviera localizada sólo en su zona de origen hasta después de la guerra chino-japonesa.
En 1765 se introdujo en América (Georgia, EE.UU.) desde China. Posteriormente en 1851 pasó a Illinois (EE.UU.), desde donde se multiplicó y diseminó. Sin embargo, no fue hasta después de 1940 cuando se produce la gran expansión del cultivo en ese país, convirtiéndose en el mayor productor de soja a nivel mundial a partir de 1954.
En Brasil fue introducida en 1882, pero su difusión se inició a principios del siglo XX y la producción comercial comenzó también en la década del 40, constituyéndose en la actualidad en el segundo productor mundial de grano de soja.
Cuando analizamos el ranking de los principales productores a nivel mundial, Estados Unidos, Brasil, Argentina e India son los países que lideran dicha producción en la actualidad.
En Argentina se realizaron distintos intentos para promover este cultivo, tanto a través de la actividad oficial como privada, aunque esta última desempeñó un papel fundamental en la implantación definitiva del cultivo. Las primeras plantaciones de soja en el país de hicieron en 1862, pero no encontraron eco en el campo argentino de aquellos años. En 1909 se comenzó a ensayar en distintas escuelas agrícolas y entre 1910 y 1920 se realizaron ensayos en la Estación Experimental Agronómica de Córdoba. En 1925, el Ministro de Agricultura Le Bretón introdujo semillas de soja desde Europa y trató de difundir su cultivo. También a comienzos del siglo XX, la Estación Experimental Agrícola Obispo Colombres de Tucumán (EEAOC) comenzó con la experimentación de este cultivo. Aunque en 1934 se ensayó en grupo de variedades, recién en 1965 se intensificaron los trabajos de investigación sobre el tema.
Un emprendimiento importante que dio comienzo a la investigación cada vez más intensa sobre este cultivo fue la fundación de una filial llamada Agrosoja SRL, en 1956, de la Empresa privada Brandt Laboratorios SA, quien al mismo tiempo realizó un convenio de investigación agrícola con el organismo oficial específico (Dirección General de investigaciones Agrícola). Como consecuencia del esfuerzo dedicado a la investigación, conocimiento y promoción del cultivo, la Argentina pudo exportar grano de soja por primera vez en 1962 con destino a Hamburgo. Durante estas primeras etapas de difusión del cultivo se destaca como pionera la industria aceitera argentina.
Otro aporte importante fue la clasificación de tipos agroclimáticos para el cultivo de esta oleaginosa, que permitio avanzar en el conocimiento sobre la aptitud territorial para el cultivo de esta especie.
En el año 1961 comenzaron los primeros ensayos de rendimiento, prácticas de manejo y cosecha mecánica de la soja, en la Estación Experimental Agropecuaria Salta.
Además del avance en cuanto a lo técnico, es importante mencionar algunos de los hechos que contribuyeron a la expansión de este cultivo:
● En 1971, la soja entra a formar parte del grupo de especies fiscalizadas por el Ministerio de Agricultura y Ganadería. Esta categorización permitió el desarrollo de numerosos ensayos de campo tendientes a mejorar la calidad industrial del grano, la resistencia a enfermedades y la productividad y el manejo del cultivo en general.
● En 1972, el poder ejecutivo la declara de interés nacional.
La década del 70 marcó el despegue del cultivo en el país, debido a que comienzan a superarse de manera ininterrumpida los rendimientos de campañas sucesivas, así como también la superficie sembrada. Como consecuencia de este fenómeno se produce el auge exportador del complejo de soja.
Entre los años 1977/1997 se presentó una etapa de creciente y sostenido desarrollo, favorecido por el aumento de la superficie cultivada, incorporación paulatina de tecnologías apropiadas (cultivares adaptados a cada ambiente particular, manejo cultural, mayor conocimiento de la fisiología del cultivo, manejo de plagas, etc.) que se obtuvieron como resultado de una constante investigación y transferencia de resultados por parte del sector investigador.
● Otro evento importantísimo que ayudó a definir el establecimiento del cultivo de soja fue la aprobación nuestro país de la producción comercial de soja transgénica  resistente a un herbicida, en 1996, y el desarrollo de nuevas técnicas de manejo de los cultivos, tal como la siembra directa. Estos acontecimientos fueron el motor de la  expansión de la frontera agrícola, la que puede llamarse como la última “agriculturización” del campo agentino.

Descripción taxonómica

Reino: Vegetal
  División: Espermatófitas
    Subdivisión: Angiospermas
      Clase: Dicotiledóneas
        Orden: Fabales
          Familia: Fabáceas (Leguminosas)
            Subfamilia: Papilionoideas
              Género: Glycine
                Especie: Glycine max (L.) Merr.
         
Nombre vulgar: Soja

Descripción morfológica

La soja es una planta anual erecta cuya altura final en producción comercial puede llegar a 1,2 metro (dependiendo del hábito de crecimiento del cultivar, la densidad de siembra, etc.). La parte aérea de la planta consta de tallo principal, ramas y hojas; todas las partes anatómicas mencionadas presentan abundante pubescencia. El grano, llamado poroto, puede contener en su constitución algo más de 40% de proteína, y hasta un 20% de aceite.
El tallo principal presenta una cantidad de nudos que, en general, oscila entre 14 y 20. La cantidad de nudos que la planta puede producir depende de la variedad (hábito de crecimiento), época y densidad de siembra, la latitud y la duración del ciclo.
La soja presenta yemas en las axilas de los cotiledones y de las hojas unifoliadas o trifoliadas. El número de ramas depende del espacio entre surcos, la densidad, la longitud del ciclo y el hábito de crecimiento del cultivar.
En los nudos de las hojas trifoliadas se encuentran tres yemas, una central y dos laterales. Estas tienen la capacidad de producir nuevas  ramas y hojas después de la destrucción total del follaje. Del mismo modo, si la yema central hubiese producido un ramillete floral y, el mismo abortara, las yemas laterales se pueden activar para formar un ramillete nuevo. Este es uno de los motivos en que radica la plasticidad del cultivo.
El sistema radical costa de raíz principal, pivotante, numerosas raíces secundarias que llegan a ramificarse profundamente y pueden alcanzar un metro de profundidad, y raíces adventicias muy ramificadas que salen de la base del hipocótilo. Generalmente las raíces secundarias son las que presentan la mayor cantidad nódulos bacterianos, visibles a simple vista, dentro de los cuales se produce la fijación biológica de nitrógeno (FBN).

Estados vegetativos:
En la descripción fenológica del cultivo de soja, los estados vegetativos son indicados con la letra “ve” (V) seguida de un número que refiere a la cantidad de nudos desarrollados sobre el tallo principal, exceptuando los dos primeros, estado de emergencia y cotiledonar, los que corresponde a VE y VC, respectivamente.
Los cotiledones y las hojas unifoliadas se encuentran de a pares en el primer y segundo nudo respectivamente y en posición opuesta. De aquí en adelante las hojas son trifoliadas, en posición alternada y solo una por nudo.

Estados reproductivos:
Los estados reproductivos están basados en la floración, desarrollo de vainas, semillas y madurez de la planta. En la  descripción de cada uno de estos estadios se le da una designación (R) de estado reproductivo y un nombre abreviado.
El crecimiento vegetativo y la producción de nudos continúa a través de los estados reproductivos, en los cultivares indeterminados sobre el tallo principal y en los determinados sobre las ramificaciones.
La simbología que  comúnmente se utiliza para los estadios vegetativos se detalla en el siguiente cuadro:


Cuadro Nº 1: Estados vegetativos y reproductivos de la soja.

 

Variedades presentes en el país

El cultivo de soja presenta gran plasticidad en Argentina. Esta ventaja permite seleccionar distintos grupos de madurez que responden de manera diferente a la duración del día. Por lo tanto, existe en el mercado una importante cantidad de cultivares, los que deberán ser seleccionados convenientemente para cada latitud, cada fecha de siembra y condición ambiental particular. Teniendo en cuenta lo anterior, en Argentina se utilizan cultivares pertenecientes a los grupo de madurez (GM) desde el II (en el sur de Buenos Aires), hasta el IX (en Salta). Estos GM se diferencian por el valor crítico y la sensibilidad fotoperiódica que presentan los genotipos agrupados en cada uno de ellos.  

 

Características agroecológicas

  • Requerimientos climáticos del cultivo

Es una planta de crecimiento primavero-estival (anual) cuya temperatura óptima de crecimiento  se encuentra comprendida entre los 20 y 30ºC, y dentro de esta amplitud, las temperaturas próximas a 30º C son las ideales para su desarrollo. El crecimiento vegetativo de la soja es pequeño o casi nulo en presencia de temperaturas próximas o inferiores a 10º C, quedando frenado por debajo de los 4º C. Sin embargo, es capaz de resistir heladas de hasta -4 ºC sin que  produzca su muerte. Temperaturas superiores a los 40º C provocan un efecto no deseado sobre la velocidad de crecimiento, causando daños en la floración y poca retención de frutos.
Las temperaturas óptimas oscilan entre los 15 y los 18º C para la siembra y los 25º C para la floración. Sin embargo, la floración de la soja puede comenzar con temperaturas próximas a los 13º C.
La soja es una planta sensible a la duración del día, respondiendo como especie de día corto. Es decir, que los días cortos inducen al proceso de floración.
En cuanto a la necesidad hídrica, en la región núcleo sojera, el cultivo requiere a lo largo de su ciclo entre 500 y 600 mm. de agua. La disponibilidad hídrica es el factor ambiental con mayor incidencia sobre la generación del rendimiento.

  • Requerimientos  edáficos

El cultivo de soja está adaptado a una gran variedad de clases texturales, que van desde los suelos franco arenosos hasta los arcillosos. Se pueden producir altos rendimientos, tanto en suelos arenosos como arcillosos, si el agua y los nutrientes no son limitantes. Esta capacidad, junto a otras, brinda a este cultivo gran plasticidad de adaptación a diferentes ambientes productivos. Si bien la soja es inusualmente productiva en suelos de poca fertilidad, para alcanzar altos rendimientos es exigente en determinados elementos nutritivos, tales como azufre y fósforo, siendo el rendimiento menos afectado por el nivel de nitrógeno disponible, debido a la FBN que se realiza en los nódulos presentes en las raíces de la planta.
Aunque antiguamente se consideró que la soja poseía baja respuesta a la fertilización, los numerosos ensayos de investigación demuestran que si bien presenta menor respuesta que otros cultivos importantes de nuestro país, en general crece y se desarrolla mejor en suelos fértiles y en muchos casos responde a la fertilización directa.
La soja  se caracteriza por acumular grandes cantidades de proteínas en los granos, para lo cual requiere importantes cantidades de nitrógeno. La relación de este cultivo con los nutrientes del suelo es variada, ya que una parte muy importante de la demanda de nitrógeno es cubierta por la fijación biológica de nitrógeno (FBN). Esta asociación simbiótica ocurre entre bacterias de suelo (Bradyrhizobium japónicum) y ciertas células del tejido radical de la planta. Como respuesta a este íntimo contacto entre las bacterias y las células vegetales se forma una estructura llamada nódulo bacteriano. El microorganismo se beneficia al recibir hidratos de carbono elaborados por la planta, y esta última, a cambio, recibe nitrógeno en su forma útil para la misma. El nitrógeno proviene del gas atmosférico (N2), forma no disponible para el vegetal, y es transformado en una forma útil, dentro de los nódulos. La FBN es capaz de aportar entre el 25 y el 84% del nitrógeno requerido para el normal crecimiento y desarrollo del cultivo. Sin embargo,  es necesario adecuados niveles de fósforo disponible en el suelo para lograr exitosamente el  desarrollo del nódulo bacteriano.
También presenta respuesta positiva al agregado de azufre. Se desarrolla en suelos neutros o ligeramente ácidos. Con un pH de 6 hasta la neutralidad se consiguen buenos rendimientos. Es una especie sensible a los encharcamientos del terreno, por lo que en los de textura arcillosa con tendencia a encharcarse no es recomendable su cultivo. Otro ejemplo de la gran adaptabilidad de esta especie es su relativa resistencia a la salinidad.

 

Estadísticas de producción y comercialización

  • Áreas cultivadas:

En la República Argentina, el cultivo de soja ocupa una amplia zona ecológica, que va desde los 23° a los 39° de latitud sur, presentando una mayor concentración en la Región Pampeana. Esta inmensa área productiva se divide en tres zonas en función del período libre de heladas.

  •  Región Norte (al norte de los 30° de latitud sur). Esta región permite la mayor cantidad de meses posible para la siembra, se utilizan cultivares de GM IV al IX.
  • Región Pampeana Norte (entre los 30 y 36° LS) se siembran cultivares de GM III al VIII. Esta es la principal zona productora de soja argentina, debido a que esta leguminosa encuentra las condiciones óptimas para su producción.
  • Región Pampeana Sur (al sur de los 36° de LS) es la región que presenta mayor limitación en cuanto a la combinación de  GM y fecha de siembra, se utilizan cultivares de GM del II al IV.

Según estimaciones del Ministerio de Agricultura, las principales provincias son Córdoba, que sigue siendo líder con el 36%, Santa Fe, con el 26% y Buenos Aires, con un 21% (gráfico Nº1).

Gráfico Nº 1: Participación porcentual de las provincias productoras de soja.

Fuente: MinAgri, 2009.

Según estadísticas del Ministerio de Agricultura, la superficie sembrada con soja aumentó con respecto a la campaña anterior, en dos de las principales provincias (Córdoba y Buenos Aires), mientras que Santa Fe mostró una leve disminución del área. En la campaña 08/09, Buenos Aires desplazo a Córdoba de primer lugar. Sin embargo, ésta última mantiene su liderazgo en cuanto a producción, tal como se aprecia en el cuadro número 2.

Cuadro Nº 2: Superficie sembrada con soja según provincias (campaña 08/09)

Fuente: MinAgri.

 

Mapa de producción del cultivo de soja:

 

 

  • Volúmenes producidos

La República Argentina es un escenario ejemplificador del explosivo desarrollo de esta oleaginosa durante los últimos años. Para la campaña 08/09 se sembraron en Argentina algo más de 18.000.000 de hectáreas (MinAgri, 2009). El destino principal del grano es la industrialización para la elaboración de aceites.
En la campaña 08/09 la producción total de soja fue de algo más de treinta millones de toneladas (Fuente: MinAgri).

Cuadro Nº 3: Producción de soja por provincia para la campaña 08/09

Fuente: MinAgri

  • Volúmenes exportados y principales destinos

Durante la última década de la historia del desarrollo del cultivo en nuestro país, el componente más significativo responsable de los incrementos productivos fue el aumento de la superficie dedicada a la actividad por desplazamiento de otros cultivos, desmontes de vegetación natural y por traslado de actividades ganaderas hacia áreas marginales. Al mismo tiempo, la productividad muestra una tendencia muy creciente.

Tal como lo muestra el gráfico número 2, el principal comprador de soja argentina es Republica Popular China. A este mercado se envían el 74% de las toneladas exportadas de grano argentino.
 
Gráfico Nº 2: Exportación de grano de soja.

Fuente: Coordinación de Estadísticas de Comercio Exterior - DNICA - SENASA.


Para el mercado argentino de otro subproducto de la soja como es la harina, se observa  una amplia cantidad de destinos, siendo los más fuertes Holanda e Indonesia, países donde se lo utiliza para la alimentación animal.

Gráfico Nº 3: Exportación de harina de soja.

Fuente: Coordinación de Estadísticas de Comercio Exterior - DNICA - SENASA

Para otro importante subproducto de la soja, los pellets, los principales comparadores son Irán y Malasia, quienes concentran el 60% de las ventas argentinas.

Gráfico Nº 4: Exportación de pellets de soja.

Fuente: Coordinación de Estadísticas de Comercio Exterior - DNICA – SENASA.

Argentina es un importantísimo exportador mundial de aceite de soja y, tal como se observa en el gráfico Nº 5, el principal comprador del aceite de soja argentino es República Popular China. Este gigantesco mercado absorbe el 67 % del aceite exportado por Argentina.

Gráfico Nº 5: Exportación de aceite de soja.

Fuente: Coordinación de Estadísticas de Comercio Exterior - DNICA - SENASA.

Las exportaciones de grano de soja realizadas hacia nuestro principal comprador (China) durante la campaña 08/09 fueron las más elevadas de los últimos ocho años. Además, en la última campaña el volumen exportado superó las 9.400.000 toneladas, tal como lo podemos apreciar en el gráfico Nº 6.

Gráfico Nº 6: Exportación de poroto de soja a China.

Fuente: Coordinación de Estadísticas de Comercio Exterior – DNICA- SENASA.
En el gráfico Nº 7, Podemos apreciar las exportaciones de aceite de soja hacia la República Popular de China. En 2008 se exportó más de un millón y medio de toneladas.

Gráfico Nº 7: Exportación de aceite de soja a China.
 

Fuente: Coordinación de Estadísticas de Comercio Exterior - DNICA - SENASA


Referencias:

  • CAB International, 2007. Crop Protection Compendium. Wallingford, UK: CAB International.
  •  Parodi, L. R., 1972. Enciclopedia Argentina de Agricultura y Jardinería. Volumen 1. Descripción de plantas cultivadas, segunda edición. Editorial ACME S. A. C. I. 1030 Págs.
  • Toledo, R. E., S/F. Cultivo de soja. Cátedra de Cereales y Oleaginosas, Facultad  de Ciencias Agrarias, Universidad Nacional de Córdoba. Consultado el 22/8/2010. Disponible en: http://www.buscagro.com/www.buscagro.com/biblioteca/Ruben-Toledo/El-cultivo-de-soja.pdf.
  •  Giorda, L. M., 1997. El cultivo de la soja en Argentina. Editado por Giorda, L. M. y Baigorri, H. E. J. Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria. Estación Experimental Agropecuaria Córdoba. ISSN: 0329-0077. 448 Págs.
  • Cuniberti, M y Herrero, R. 2006. Factores Ambientales y Genéticos que influyen en el Contenido de Proteína de la Soja en Argentina. Laboratorio de Calidad Industrial de Cereales y Oleaginosas de la Estación Experimental Agropecuaria INTA Marcos Juárez. Consultado el 22/08/2010. Disponible en: http://www.elsitioagricola.com/articulos/cuniberti/Factores%20que%20Influyen%20en%20la%20Proteina%20de%20Soja%20en%20Argentina.asp.
  •  Toledo, E. R., S/F. Fases de desarrollo del cultivo de la soja. Consultado el 22/8/2010. Disponible en: http://agro.uncor.edu/~ceryol/documentos/soja/feno_soja.pdf.
  •  Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MinAgri). Sistema Integrado de Información Agropecuaria. Disponible en: http://www.siia.gov.ar/index.php/series-por-tema/agricultura. Consultado: 22/08/2010.
  •  Actualización técnica – soja, 2007. Estación Experimental Agropecuaria Paraná. Serie extensión n° 45 Proyecto Regional Agrícola. ISSN: 0325-8875. Consultado el 26/08/2010. Disponible en: http://www.inta.gov.ar/parana/info/biblioteca/publicaciones/Serie_Ext_45.pdf
  •  Senasa / DNICA / DNPV / Coordinación de Estadísticas - Oficina de Estadísticas de Comercio Exterior. Disponible en: http://www.senasa.gov.ar/estadistica.php